Acta N° 1582
ACTA Nº 1582. PRIMERA SESIÓN ORDINARIA. REUNIÓN Nº 1582
En la ciudad de Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa, a dos días del mes de marzo de dos mil veintiséis, siendo la hora diecinueve con veinte minutos, da comienzo la Primera Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante correspondiente al período 2026, bajo la Presidencia de su titular, concejala Romina Soledad MONTES DE OCA, Secretaría a cargo del señor Jorge Eduardo RODRIGUEZ, con la presencia de las concejalas y los concejales Mariano René ALFAGEME; Francisco María BOMPADRE; Diego CAMARGO; Jésica Lorena GUAIQUIAN; Marcelo Raúl GUERRERO; María Fernanda ODDI; Rocio Nerina OLGUIN; Lucas Jesús OVEJERO y Romina Gisela PACI. Se encuentran ausentes con aviso las concejalas Nancy Fabiana CASTAÑIERA y María Luján MAZZUCCO.
PRESIDENCIA: Muy buenas tardes a todos y a todas. Señora vicegobernadora; funcionarios y funcionarias de la provincia; funcionarios y funcionarias municipales; legsiladores y legisladoras provinciales y nacionales; instituciones intermedias; trabajadores y trabajadoras; vecinos y vecinas de Santa Rosa y localidades aledañas; concejales, concejalas; bienvenidos a este inicio de Sesiones en nuestro Recinto denominado “trabajadores y trabajadoras del Concejo Deliberante”.
Conforme una invitación de la Presidencia, la concejala Romina Gisela Paci procede a izar el Pabellón Nacional en el mástil del Recinto y el público presente a ponerse de pie.
PRESIDENCIA: Por Secretaría se dará lectura a la Resolución Nº 24/2026 -PCD-
SECRETARIA (Leyendo): “Santa Rosa, 24 de febrero de 2026. Visto y Considerando: Las facultades conferidas por el Artículo 58 inciso 2) de la Ley Provincial Nº 1597 -Orgánica de Municipalidades y Comisiones de Fomento- mediante el cual la presidenta del Concejo Deliberante deberá “convocar a los miembros del Concejo Deliberante a las reuniones que deba celebrar el Cuerpo, sean éstas Preparatorias, Ordinarias, Extraordinarias o Especiales”; Por ello: La Presidenta del Concejo Deliberante Resuelve: “Artículo 1°: Convocar a los miembros del Honorable Concejo Deliberante para el lunes 2 de marzo de 2026 a las 19:00 horas, a fin de celebrar la Primera Sesión Ordinaria del Período Ordinario 2026, en la cual el Intendente Municipal dará el mensaje anual sobre el estado de la administración según lo establece el Artículo 67 inciso 20 de la Ley Provincial N°1597-Orgánica de Municipalidades y Comisiones de Fomento-. Artículo 2°: Regístrese. Comuníquese a los miembros del Honorable Concejo Deliberante y al Departamento Ejecutivo. Cumplido: archívese. RESOLUCION Nº 24/2026 -PCD-.””.
PRESIDENCIA: Vamos a dar conocer lo acordado en Labor Parlamentaria.
SECRETARÍA: Según lo acordado en la Comisión de Labor Parlamentaria, la Comisión de Recepción al señor Intendente Municipal, doctor Luciano Di Nápóli, será integrada por la presidenta de este Concejo Deliberante, Romina Montes de Oca; y los presidentes de los Bloques; Frejupa, Francisco Bompadre; UCR, Diego Camargo; Propuesta Federal, Fernanda Oddi. También estaba Comunidad Organizada, Nancy Castañiera que hoy no está presente.
PRESIDENCIA: Concejala Guaiquián en el uso de la palabra.
CONCEJALA GUAIQUIÁN: Gracias, señora presidenta. Buenas tardes a todos, todas, todes. Solicito un cuarto intermedio para poder realizar el trabajo en la Comisión de Recepción, de acuerdo a lo normado en la Ley Orgánica de Municipalidades y Comisiones de Fomento.
Puesta a consideración, la moción de la concejala Guaiquián es aprobada por unanimidad.
Siendo la hora doce con veinticuatro minutos, la Comisión de Recepción se dirige hacia el Departamento Ejecutivo a efectos de acompañar en su ingreso al Recinto al señor Intendente Municipal, doctor Luciano Di Nápoli, el que se produce siendo la hora diecinueve con veintinueve minutos. El señor intendente Municipal y la señora presidenta del Concejo Deliberante proceden a ubicarse en el estrado de la Presidencia, y el resto de los/las concejales/las integrantes de la Comisión de Recepción, a ocupar sus respectivas bancas.
A continuación, los presentes se ponen de pie para entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino interpretado por Laura Paturlane, acompañada por el pianista Dario Zorzi; y en en lengua de señas, por Soledad López y María Inés Ruggero.
PRESIDENCIA: La Sesión de Apertura del Período Ordinario del Concejo Deliberante es un acto que constituye uno de los momentos institucionales más significativo del calendario democrático de nuestra ciudad. Este Recinto representa la pluralidad de voces de Santa Rosa. Aquí se expresan las distintas miradas políticas que eligió nuestra comunidad. Y aquí también se construyen, a través del diálogo y el debate, las herramientas normativas que orientan el desarrollo de nuestra ciudad. La Apertura de Sesiones no es solamente una formalidad. Es, la renovación de un compromiso con la institucionalidad, con el respeto de las competencias de cada Poder y con la responsabilidad que asumimos ante cada vecino y vecina. En este marco, y conforme a lo que establece nuestra normativa, invitamos al señor Intendente Municipal, quien expondrá ante este Cuerpo y ante la comunidad el mensaje que emana de su trabajo y proyección de gestión para el período que se inicia. Señor Intendente, en el nombre del Concejo Deliberante de la ciudad de Santa Rosa, lo invito a dirigir su mensaje a la sociedad.
SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL: Muy buenas tardes a todos, a todas. Señora vicegobernadora de la provincia de La Pampa. Señora diputada nacional. Señores ministros y ministras del Ejecutivo Provincial. Señores secretarios y miembros del gabinete municipal. Señores diputados y diputadas provinciales. Señores miembros de las fuerzas de seguridad de nuestra provincia. Vecinos y vecinas. Señores y señoras concejales y concejalas de la ciudad de Santa Rosa. Antes de comenzar con el balance de gestión y los anuncios que habitualmente compartimos en esta Apertura de Sesiones, necesito hablarles de lo que vivimos hace menos de dos semanas. El dieciocho de febrero, Santa Rosa fue golpeada por una de las tormentas más destructivas que se recuerde en nuestra ciudad. En cuestión de minutos, ráfagas de más de cien kilómetros por hora arrasaron barrios enteros. Más de mil árboles fueron arrancados de cuajo. Más de cien columnas del tendido eléctrico quedaron en el piso. Decenas de luminarias destruidas. Techos volados, paredones derrumbados, vehículos aplastados, marquesinas arrancadas, calles anegadas. Más de doscientas familias tuvieron que ser asistidas por nuestros equipos de Desarrollo Social. Familias que perdieron techos, que vieron cómo el agua entraba en sus casas, que no sabían donde pasar esa noche ni qué iba a pasar a continuación. Pero quiero detenerme en lo que pasó inmediatamente después. Porque ahí, en medio del desastre, apareció lo mejor de Santa Rosa. Antes de que el agua escurriera, ya estaban nuestros trabajadores municipales, los Bomberos, la Policía, Defensa Civil, el Ejército, las cuadrillas de la Cooperativa Popular de Electricidad, del Vivero Provincial, los equipos de Desarrollo Social, todos en las calles cortando ramas para abrir el paso, ayudando a familias, levantando cables caídos. Y a la par de ellos, y desde el primer minuto, cientos de personas trabajaron sin descanso para que Santa Rosa pudiera volver a ponerse de pie. Entre ellos, trabajadores de otros Municipios pampeanos. Hoy están presentes en este Recinto algunos de quienes lideraron ese esfuerzo. Les pido que se pongan de pie para que podamos reconocerlos como se merecen. Juan José Castro y Sebastián Muñoz del Municipio de Anguil. Roberto Villalba y Paulo Ordienco de Ataliva Roca; Alejandro Peralta y Cristián Fernández, de Lonquimay; Sandro Marcelo Rousendal y Gaston Dieser de General Acha; Roberto Ponce, Nahuel Navarro, Axel Arias, de Winifreda y José Olivera y Agustín Ferrer de Uriburu. Todos ellos en representación de los trabajadores de otros Municipios. Nelson Gonzalez, en representación de los trabajadores y trabajadoras de la Municipalidad de Santa Rosa. Silvana Díaz, en representación de los trabajadores y trabajadoras del EMHSU; Analía Palavecino y Luis Palacios, en representación de los vecinos de Santa Rosa; Sargento Santiago Funes en representación del cuerpo de Bomberos. Mayor Ernesto Gabino Samela y Teniente Coronel Orlando Policante, en representación del Ejército Argentino. Cabo Primero Luz Juárez en representación de la Policía de La Pampa. Esteban Leiría, en representación de Defensa Civil. Alejandro Frank en representación de los trabajadores del Vivero Provincial. Pablo Capello, en representación de la Cooperativa Popular de Electricidad. ¡A todos y cada uno de ustedes; gracias! ¡Santa Rosa les debe mucho! (Aplauso cerrado de todos y todas las presentes) Y quiero hacer un pedido especial a este Concejo Deliberante. Como todos sabemos, este Cuerpo tiene la facultad de reconocer a vecinos y vecinas que merecen ser destacados por su contribución a la comunidad. En esta oportunidad, y solicitando una excepción, el Ejecutivo va a pedir que en el próximo reconocimiento se incorpore a todas las personas que desde otras localidades vinieron a colaborar con nuestra ciudad en estos días. Trabajadores municipales de localidades vecinas que solidariamente se movilizaron para ayudarnos desde General Acha, Lonquimay, Uriburu, Anguil, Winifreda y Ataliva Roca. ¡Santa Rosa no se olvida de quienes estuvieron cuando más lo necesitamos! Oportunamente vamos a remitir la nómina completa. Esta tormenta nos lastimó. Nos golpeó fuerte. Pero también nos mostró algo que no podemos olvidar que, cuando hace falta esta ciudad se levanta junta. Que, la solidaridad no es una palabra vacía en Santa Rosa. ¡Es lo que somos! Y desde esa convicción, es que hoy quiero hablarles. Porque este no va a ser solamente un discurso de balance y de anuncios. Este es, sobre todo, un mensaje de compromiso. Vamos a reconstruir nuestra ciudad. Y lo vamos a hacer como hicimos todo en estos seis años, juntos. Señoras y señores concejales, vecinos y vecinas; lo que enfrentamos requiere respuestas concretas. No alcanza con reparar lo roto. Necesitamos reconstruir con planificación, con recursos y con la participación de todos. A partir de los primeros relevamientos que realizamos, podemos estimar que la reconstrucción de los daños producidos por la tormenta va a requerir no menos de tres mil millones de pesos. Fondos que la ciudad no puede afrontar sola con sus ingresos corrientes. Porque lo que se ve es un árbol arrancado desde sus raíces, una columna partida, un techo volado. Pero lo que no se ve -y está-, son las cañerías de agua y cloacas que esas raíces dañaron al ser arrancadas. Son las redes subterráneas que vamos a tener que inspeccionar y reparar. Es el daño en ocho puntos del acueducto Anguil – Santa Rosa, que sufrió roturas por la sobrepresión que generaron los cortes de energía durante la tormenta. Son los daños en las estaciones de bombeo de líquidos cloacales. Son las incontables roturas en espacios públicos. Y así podríamos seguir enumerando cosas. La reconstrucción no es solo lo que está a la vista. Pero la ciudad no puede esperar. Gracias a que contamos con superávit presupuestario proveniente de ejercicios anteriores, ya estamos trabajando en este sentido. Quiero que se entienda bien lo que esto significa. Si ya podemos comenzar a trabajar para reconstruir nuestra ciudad, es porque durante estos seis años administramos cada peso con responsabilidad. Porque no nos endeudamos. Porque priorizamos el equilibrio fiscal. Ese superávit no es un número en una planilla. Hoy es la posibilidad concreta de ponernos en marcha. Seré claro también en otro punto. Hasta el día de hoy no contamos con ningún otro recurso económico para la reconstrucción de Santa Rosa. Estamos afrontando todos los costos con recursos propios. Nuestra ciudad es la capital de todos los pampeanos y merece el acompañamiento de todos los niveles del Estado en un momento como este. En este sentido, quiero contarles que ya he iniciado gestiones con el ministro del Interior de la Nación, a quien interioricé personalmente de los daños del temporal. Vamos a seguir tocando todas las puertas que haga falta. Esperamos que el acompañamiento llegue. Hasta tanto suceda, vamos a avanzar con lo nuestro, como lo hicimos siempre. Les pido a todas las fuerzas políticas representadas en este Concejo Deliberante que acompañen las iniciativas que vamos a presentar vinculadas a la reconstrucción, para que podamos avanzar sin demoras. No es momento de diferencias. Santa Rosa nos necesita unidos como lo demostramos hasta aquí. Hay un tema que merece una mención particular. Dije; que la tormenta nos arrancó más de mil árboles. No se trata solamente de un daño material. El arbolado urbano es una necesidad en Santa Rosa. Impacta en nuestra calidad de vida bajando la temperatura y es parte de nuestro paisaje. Recuperarlo va a llevar años y necesitamos hacerlo bien. Vamos a comenzar una gran campaña de reforestación. Por cada árbol caído este año vamos a plantar tres. Pero necesitamos que se haga con criterio técnico, con planificación y visión de largo plazo; qué especies plantar, dónde, cómo proteger lo que queda. Por eso vamos a conformar en los próximos días un Consejo Consultivo para el Arbolado Urbano, integrado por profesionales y técnicos de distintas instituciones y sectores especializados que quieran aportar su conocimiento Los últimos años se han caracterizado por una mayor inestabilidad climática y por eso necesitamos una infraestructura más resistente. Cada árbol que plantemos, cada cañería que instalemos va a ser parte de una Santa Rosa más preparada para el futuro. Si hoy podemos responder a esta emergencia con recursos propios, no es fruto de la casualidad. ¡Es el resultado de seis años de trabajo sostenido! (Aplausos) Permítanme repasar brevemente de dónde venimos, porque lo que construimos en estos años es lo que hoy nos respalda para enfrentar lo que viene. En diciembre de dos mil diecinueve recibimos un Municipio con graves problemas financieros, con la planta de asfalto parada, con un sistema cloacal colapsado, con un servicio de transporte que era motivo de vergüenza y una administración que necesitaba ser modernizada de punta a punta. Seis años después, la realidad habla por sí misma. En materia de Saneamiento, que fue y sigue siendo el principal desafío estructural de la ciudad, los números de estos seis años son contundentes: Desde el inicio de la gestión llevamos recambiados casi cuarenta y ocho kilómetros de cañerías cloacales e instalamos más de treinta y tres kilómetros de cañerías nuevas. En agua potable, recambiamos más de veintitrés kilómetros e instalamos casi treinta kilómetros de redes nuevas. Son ciento treinta y cuatro kilómetros de cañerías. Es más que la distancia por ruta hasta General Acha. Y casi lo mismo que nos separa de Macachín. En dos mil diecinueve, las pérdidas cloacales eran parte del paisaje cotidiano de Santa Rosa. Hoy, aunque todavía nos falta, los reclamos por pérdidas disminuyeron sustancialmente. Reconstruimos dos estaciones de bombeo de líquidos cloacales que estaban al borde del colapso. Son obras que no se ven, pero que sostienen la vida sanitaria de toda la ciudad. Reactivamos la Planta Municipal de Asfalto que estaba abandonada, la equipamos y la convertimos en una herramienta de producción propia que nos da autonomía para ejecutar obras todos los días, sin depender de terceros. En dos mil veinticinco nuestra planta produjo cuarenta y un por ciento más de asfalto que en dos mil veinticuatro. Llevamos intervenidas más de mil trescientas cuadras desde el inicio de nuestra gestión. Con obras muy importantes como el acceso al Parque Industrial, las calles Donatti, Pampa, Lope de Vega, Catamarca y las diecisiete cuadras de la obra de repavimentación del Barrio Empleados de Comercio y Fitte que terminamos hace poco tiempo, solo por nombrar algunas entre muchas. Transformamos el alumbrado público. Pasamos de un quince por ciento de iluminación LED en dos mil diecinueve, al noventa y cinco por ciento hoy. Y proyectamos completar la ciudad este dos mil veintiséis. Barrios enteros que estaban en penumbras, hoy están iluminados. Con la finalización de la obra de electrificación del Micaela García, El Nuevo Salitral y El Amanecer las familias pueden tramitar ante la Cooperativa el medidor para sus hogares (Aplausos). Lo dijimos en ese momento y lo reafirmo ¡el acceso a la luz es justicia social! Nadie puede vivir dignamente sin ella. No se trata de un privilegio, es un derecho que hoy llega a todos. Mejora toda la vida en la comunidad. Las familias pueden disfrutar mejor de su barrio, los barrios se tornan más seguros. Así también, nos acercamos a la capital que queremos. Donde había un servicio privado deficiente que se terminó fugando, creamos el EMTU, nuestra empresa municipal de transporte. En dos mil veinticinco ampliamos un diez por ciento la extensión de los recorridos y transportamos a más de dos millones de pasajeros. El cuarenta y dos por ciento de ellos son estudiantes, que viajan gratis. Cuando el Gobierno Nacional eliminó los subsidios al transporte del interior, nosotros no achicamos el servicio. Aumentamos el aporte municipal para que los santarroseños puedan seguir viajando. Creamos un centro de trasbordo principal en el Parque Oliver y otro frente al Hospital Lucio Molas. Implementamos el trasbordo gratuito que hoy usan más de diez mil pasajeros al mes. En promedio, nadie espera más de quince minutos entre un viaje y otro. Asimismo incorporamos tecnología. Nuevos medios de pago con tarjetas de débito, crédito, QR y celulares sin contacto. Y para la seguridad de los pasajeros y el personal pusimos cámaras en las unidades nuevas. Y seguiremos hasta completar la totalidad de la flota. El año pasado sumamos ocho unidades cero kilómetro. Ya restauramos el setenta por ciento de la flota anterior. Y a mediados de año terminaremos con las unidades que faltan. Y algo que nos enorgullece ¡hoy hay mujeres conduciendo nuestros colectivos! El EMTU no es solo un servicio de transporte. ¡Es una política de Estado! Y la vamos a seguir defendiendo con hechos. Otro orgullo de esta gestión, el Mercado Municipal. Un espacio de comercialización directa que beneficia a productores locales y a miles de familias que acceden a alimentos de calidad a precios accesibles. Y lo complementamos con el primer Mercado Concentrador de La Pampa, inaugurado en abril del año pasado, que en menos de un año de funcionamiento ya muestra resultados que superaron nuestras expectativas. Hoy, más de ocho mil comercios se abastecen en el Mercado Concentrador. No solo de Santa Rosa. Llegan compradores de cincuenta y cinco localidades, principalmente de La Pampa y del oeste bonaerense. Generó veintiocho empleos directos y un impacto indirecto en transporte, logística y servicios. Para dimensionar lo que esto significa; menos intermediarios, mejor producto, mejor precio. Eso es el Mercado Concentrador. Lo anunciamos en este mismo Recinto hace cuatro años. Hoy es una realidad que posiciona a Santa Rosa como centro de referencia en el abastecimiento de toda la región. Pero no todo es obra dura y servicios esenciales. El año pasado iniciamos una recuperación completa del Parque de la Laguna para que vuelva a ser el gran espacio deportivo y de esparcimiento de la ciudad, en la senda que inició ese gran Intendente que fue el “Ningo” Jorge. Reconstruimos el Paseo de las Palmeras y el Mangrullo, rehicimos el embarcadero de lanchas, creamos nuevos senderos con iluminación LED y mobiliario urbano. Se incorporaron hidropedales como atractivo, gestionados por el Club Náutico a través de un convenio que aprobó este Concejo. “El Pamperito” volvió a recorrer el parque. Y otro ícono de aquellos tiempos, “El Salitrero”, fue puesto en valor y nuevamente surca la laguna desde el pasado diciembre. También en el Parque renovamos por completo la pileta municipal. La hicimos de nuevo; más segura, más moderna, con juegos de agua, veredas atérmicas, vestuarios y enfermería renovados. Está abierta a todos y la recaudación fue cedida a la Fundación Guadalupe mediante convenio autorizado por este Concejo. Este verano recibió a más de mil setecientos niños y niñas del Provida y a muchísimas familias. Ver a esos chicos disfrutar ya justifica todo el esfuerzo. La Administración Pública también ha sido un territorio de transformación. Trabajamos para que el Municipio sea un Estado más eficiente, con plantas de personal optimizadas, mejores procesos internos y una gestión orientada a facilitarle la vida al vecino. Un ejemplo concreto, transformamos la gestión de Obras Particulares. Digitalizamos los cincuenta mil expedientes del archivo de Catastro Municipal, un trabajo de años condensado en meses que hoy permite consultar cualquier trámite de manera inmediata y cien por ciento digital, sin papeles. Y cambiamos el paradigma de control. Pasamos de un sistema de revisión previa que demoraba los trámites y generaba cuellos de botella, a un sistema de control posterior, más ágil y eficiente, donde los profesionales presentan planos visados por sus Colegios, y el Municipio controla. Menos demoras, más certeza, más transparencia para quienes construyen en Santa Rosa. Otro ejemplo de esa búsqueda de eficiencia es la Estación de Servicios Municipal que inauguramos en octubre del año pasado. La anunciamos. La diseñamos. La pusimos en marcha con el cien por ciento de fondos municipales. Con la incorporación de tecnología en los surtidores, cada litro de combustible que cargan los vehículos municipales está controlado y registrado. Hoy tenemos información diaria que nos permite prever el consumo y mejorar la gestión de compra, generando un ahorro del dieciocho por ciento en el precio del principal insumo de este municipio que es el gasoil. En estos meses de funcionamiento ahorramos el equivalente a más de cuarenta mil litros, cada peso que ahorramos se convierte en caños, asfalto o juegos en una plaza. Pero como decíamos, transformar una ciudad no es solo hacer obras. En Cultura y Educación, desde un principio, decidimos salir de los edificios y llegar a los barrios. En diciembre de dos mil diecinueve encontramos diez talleres y formaciones artísticas sin certificación oficial. Hoy, la Escuela Municipal de Artes y Oficios -la única de toda la provincia- tiene aval universitario y en dos mil veinticinco certificamos a mil quinientos santarroseños y santarroseñas. Este año abrimos la inscripción libre y gratuita a ciento treinta talleres. Y si a eso le sumamos los nueve Centros de Desarrollo Infantil, nuestra formación arranca desde los cuarenta y cinco días y no tiene límite de edad. Priorizando a nuestras infancias, hace cinco años pusimos a andar el Pichi Anai, un Festival infantil que cambió por completo las vacaciones de invierno en nuestra ciudad. Música en la Plaza cumplió treinta años y la vivimos en la Plaza San Martín renovada y la nueva semipeatonal, otra obra que se inscribe en el corazón de los santarroseños y santarroseñas, planificada y ejecutada con fondos totalmente municipales. También recuperamos algo que se había perdido; la terminalidad educativa para nuestros trabajadores y trabajadoras municipales. ¡Felicitaciones a quienes cada año eligen finalizar sus estudios y así mejorar su vida y la de sus familias!. En Deportes, sostenemos más de ochenta escuelas deportivas en los barrios, con más de 1.500 participantes de todas las edades. Invertimos en infraestructura deportiva. Ejemplo de ello son las obras en el Estadio de Sóftbol al que acondicionamos para albergar competencias internacionales. El pasado año por primera vez se disputo un torneo panamericano con la participación de selecciones de ocho países. En el mismo sentido son las obras en el Estadio Municipal, que ya cuenta con un nuevo sistema de iluminación, y la renovación del Polideportivo del Barrio 5.000 y su entorno. Cada mes homenajeamos a nuestros deportistas destacados y cerramos el año con la Gala del Deportista, reafirmando que el apoyo al deporte amateur es una política de Estado. Con la aprobación de este Concejo, firmamos un convenio con la Federación Pampeana de Hockey y cedimos un espacio en el Predio del Parque de la Laguna donde ya estamos trabajando en conjunto para lograr el sueño de tener en Santa Rosa la primer cancha de césped sintético de agua de la región. En materia de Turismo, le estamos dando a Santa Rosa la identidad que merecía como Capital de provincia y como destino. Transformamos espacios en toda la ciudad. El Parque de la Laguna, la Plaza San Martín, la semipeatonal del microcentro, la Plaza Cerati, el Parque Lineal, la zona de Food Trucks, la rotonda del Centro Cívico. Recuperamos el “Puelchito” y el “Pamperito”. Sumamos los hidropedales. Había una frase que se repetía; “¡en Santa Rosa no hay nada para hacer!” Hoy esa frase no tiene sentido. El programa “Conocé tu Capital” se convirtió desde su inicio en una de las propuestas más convocantes. Jubilados de los Cumelén y estudiantes secundarios de sexto año de toda la provincia vienen a nuestra ciudad, promoviendo el amor por lo nuestro. Santa Rosa dejó de ser un lugar de paso, para convertirse en un lugar de encuentro. Por último, una política que nos llena de orgullo; en dos mil veinte, en plena pandemia, cuando todo se cerraba, nosotros decidimos abrir una puerta. Creamos el Programa de Microcréditos municipales para emprendedores que no podían acceder al sistema financiero tradicional. Hoy ese programa tiene tres líneas de crédito, que sumadas a las dos de la ley de descentralización provincial, nos permite contar con cinco líneas activas; Create, Create Mujer, Recupero, Economía Social y Desarrollo Productivo. Desde el inicio de la gestión potenciamos mil novecientos veinte siete proyectos productivos, con una inversión acumulada de cuatrocientos sesenta millones de pesos. Metalúrgicos, carpinteros, gastronómicos, productores de alimentos, profesionales de servicios, textiles. Gente que se animó a emprender porque el Estado municipal estaba ahí para acompañarla. Y lo más importante, funciona como un círculo solidario. Los créditos se entregan, se devuelven y vuelven a ponerse en movimiento. No es un gasto, es una inversión que se multiplica. Todo esto fue posible, porque desde el primer día tomamos una decisión; ¡administrar con responsabilidad! Saneamos las cuentas del Municipio. Ordenamos los procesos de compra. Modernizamos los sistemas administrativos. Mantuvimos el equilibrio fiscal año tras año, sin endeudarnos. La última moratoria que implementamos permitió incluir a muchas personas que se habían atrasado en sus obligaciones, contra su voluntad. Les dimos la posibilidad de regularizar sus cuentas. Siempre lo destaco, el compromiso de los santarroseños y santarroseñas con el estado Municipal es ejemplar. Sabemos que cuando alguien no paga, es porque ha tenido problemas. Más ciudadanos cumpliendo, es fortalecer nuestra capacidad de inversión con recursos propios. Quiero ser justo; nada de esto lo hizo un intendente solo. Lo hicieron los trabajadores y trabajadoras municipales que todos los días sostienen esta ciudad. Lo hicieron las instituciones que acompañaron. Lo hicieron los vecinos y vecinas que confiaron y bancaron las molestias durante las obras. Y lo hizo también este Concejo Deliberante, que acompañó las iniciativas que el Ejecutivo envió para su tratamiento, dándonos las herramientas legislativas que muchas de estas transformaciones necesitaban. ¡A todos mi reconocimiento! Lo que quiero que quede claro es esto la magnitud de lo acontecido el pasado dieciocho de febrero no se podía prever. Pero cuando llegó, encuentra un Estado municipal sólido, con cuentas sanas, con capacidad de respuesta. Y eso es lo que nos permite hoy mirar hacia adelante con la certeza de que vamos a salir de esta. Me parece importante hacer referencia al contexto en el que gobernamos. La Argentina atraviesa un modelo económico que ha decidido que buena parte del país no sea prioridad. Se eliminaron los fondos para obra pública en las provincias. Se recortaron los subsidios al transporte que sostenían la movilidad de millones de argentinos fuera del AMBA. Se desfinanció el sistema de salud, el sistema educativo universitario, el sistema científico. Se paralizaron obras de vivienda que miles de familias estaban esperando. Las consecuencias las vemos todos los días. Las ven los comerciantes que venden menos. Las ven las familias que llegan cada vez más ajustadas a fin de mes. Las ven los jubilados y jubiladas que no pueden cubrir sus necesidades básicas. Las ven los jóvenes que no encuentran trabajo. Santa Rosa no es ajena a eso. Cada peso que no llega es una obra que no se hace, un servicio que se encarece, una familia que queda más sola. Pero lo que no vamos a hacer es quedarnos en la queja. Lo dijimos desde el primer día de esta gestión y lo sostenemos: mientras otros se retiran, nosotros avanzamos. Creamos una empresa de transporte cuando todos decían que no se podía. Sostuvimos la obra pública con recursos propios cuando se cortó el financiamiento nacional. Inauguramos una estación de servicios, un Mercado Concentrador, un Parque Lineal. Nos dicen que el Estado debe achicarse. Nosotros creemos que debe ser mejor: más eficiente, más cercano, más útil para la gente. Eso es lo que construimos en Santa Rosa. No le pedimos permiso a nadie para transformar nuestra ciudad. Y no lo vamos a hacer ahora tampoco. La reconstrucción, como dije, es la prioridad. Pero Santa Rosa no se detiene. Hay obras en marcha y proyectos que van a seguir adelante porque la ciudad los necesita. Ya están en marcha las obras de recambio integral de redes en el barrio Villa Alonso, con casi diez mil metros de cañerías entre cloacas y agua potable. Y vamos a llevar cloacas a los barrios Villa Germinal y Obreros de la Construcción, que hoy no tienen, con casi nueve mil metros más de cañerías nuevas. Son obras que cambian la vida cotidiana de cientos de familias Ya comenzamos la continuidad del Parque Lineal, que llegará hasta la avenida Belgrano. Es uno de los espacios que mas valoran los santarroseños y va a ser todavía mejor. Pero además, y con una visión estratégica de desarrollo de nuestra capital, este año vamos a iniciar la vinculación desde el parque actual pasando por la estación de trenes, hasta llegar al ex Molino Werner. Un corredor verde que va a cambiar la forma en que los santarroseños disfrutan su ciudad. El Parque de la Laguna Don Tomás va a seguir transformándose. Nuevos accesos, una pista de patinaje y la recuperación del velódromo. Además, vamos a construir un parque para motor homes y casas rodantes, con todos los servicios y acceso propio, y relocalizaremos las parrillas en un nuevo sector. Son obras que fortalecen a Santa Rosa como destino turístico y como ciudad para disfrutar. En materia de asfalto, por administración municipal no solo seguiremos con el bacheo permanente, sino que vamos a asfaltar calles en distintos barrios de la ciudad. En pocas semanas va a estar asfaltado por completo el barrio José Aquiles Regazzoli. Un compromiso cumplido con un barrio que lo esperaba desde su fundación. Y allí, en un nuevo espacio público que estamos acondicionando, vamos a conmemorar los cincuenta años del golpe de mil novecientos setenta y seis. Pero de eso voy a hablarles en un momento. En pocos meses más vamos a estar inaugurando, en conjunto con el gobernador Ziliotto, la avenida Juana Azurduy. Una obra proyectada desde el Municipio, que completa el corredor de las avenidas Stieben y Felice que va a transformar por completo el acceso al oeste de la ciudad, conectando con el Hospital René Favaloro a miles de vecinos de los barrios más distantes. Quiero agradecer al gobernador y al gobierno provincial el acompañamiento en esta obra estratégica para Santa Rosa. Recientemente reorganizamos el área de tránsito para profesionalizar la gestión y mejorar la capacidad de control. Porque en esto no hay tolerancia posible con las conductas temerarias de algunos irresponsables que ponen en riesgo la vida de nuestros vecinos. Vamos a intensificar los controles y la incorporación de tecnología. Exceso de velocidad, semáforos en rojo, celular al volante, picadas y ruidos molestos seguirán siendo duramente sancionados, no solo con multas sino con retención de licencias de conducir. El objetivo es claro, una ciudad más segura para circular, para caminar, para vivir. Pero tránsito no es solo control. Seguiremos trabajando con la Fundación Estrellas Amarillas, porque la seguridad vial también se construye desde la prevención y la concientización. Y en esa línea, vamos a poner en valor la Pista de Educación Vial de la Isla de los Niños, en el Parque de la Laguna. El mantenimiento de todos los espacios verdes, plazas y parques pasa al EMHSU, que ya demostró que lo sabe hacer bien. La cultura va a seguir en la calle. Más talleres, más producción artística local, más actividad en el espacio público. Porque una ciudad que crea, es una ciudad que se reconoce y se proyecta. En deporte, vamos a ampliar la infraestructura y fortalecer los programas comunitarios, garantizando el acceso gratuito y accesible. Porque el derecho al deporte también es el derecho a una vida mejor. Y en turismo, el rumbo está claro; consolidar a Santa Rosa como ciudad anfitriona, con una agenda de eventos sostenida todo el año. Queremos que Santa Rosa sea sinónimo de movimiento, de propuesta, de un lugar al que vale la pena venir. Como les decía al hablar de la reconstrucción, la tormenta nos arrancó más de mil árboles. El Consejo Consultivo para el Arbolado Urbano que vamos a conformar nos va a dar el marco técnico para encarar la reforestación con criterio y planificación. Pero además, quiero hacer un anuncio que tiene un significado especial. Vamos a continuar una política que fue votada en nuestra gestión anterior y que promueve plantar un árbol por cada niño nacido en la ciudad. Cada nuevo santarroseño, cada nueva santarroseña, va a tener su árbol. No solo vamos a recuperar lo que perdimos. ¡Vamos a dejarle a las próximas generaciones una ciudad más verde de la que recibimos! Quiero detenerme en algo que trasciende la gestión municipal, algo que nos interpela como comunidad y como país. Este veinticuatro de marzo se cumplen cincuenta años del último golpe cívico-militar. Medio siglo desde que la noche más oscura cayó sobre la Argentina. La Pampa no fue una isla. Santa Rosa no fue una isla. Hubo pampeanos perseguidos, secuestrados, torturados. Gente que dio la vida para que hoy podamos estar acá. A ellos y a sus familias, nuestro homenaje permanente. Ese día, el veinticuatro de marzo, vamos a inaugurar un nuevo espacio público en el barrio José Aquiles Regazzoli. Un barrio que tiene una historia particular con esta fecha. Regazzoli fue el último gobernador democrático antes del golpe. En la madrugada del veinticuatro de marzo de mil novecientos setenta y seis, sabiendo lo que se venía, tomó una decisión; acelerar la entrega de las ochenta viviendas del barrio Peñi Ruca, para que esas familias tuvieran su techo antes de que las autoridades de facto pudieran impedirlo. Una joven empleada provincial de apenas dieciocho años, Alicia Cháves, atravesó Casa de Gobierno entre policías y militares para rescatar las llaves y entregarlas a sus dueños. Ese barrio hoy lleva el nombre de Regazzoli. Y ahí, en ese lugar que nació como un acto de dignidad frente al horror, vamos a conmemorar los cincuenta años con un nuevo espacio público, con un mural inspirado en los Derechos Humanos, y con la convicción de que la memoria se construye con hechos, no solo con palabras. Además, este año pondremos en marcha el programa “Santa Rosa, ciudad de memorias”, destinado a estudiantes de cuarto año de las escuelas secundarias de toda la provincia. Porque la memoria se construye, se enseña, se transmite. Y queremos que las nuevas generaciones conozcan lo que pasó en nuestra tierra, en nuestras calles, a nuestra gente. ¡Nunca Más! no es solo una consigna. Es un compromiso que se renueva cada día. Y desde Santa Rosa lo vamos a sostener con la convicción de siempre. Señoras y señores concejales, vecinos y vecinas; a lo largo de estos seis años aprendimos algo que hoy quiero compartir con ustedes. Se puede gobernar con responsabilidad fiscal y al mismo tiempo ampliar derechos. Se puede cuidar cada peso y al mismo tiempo transformar una ciudad. Se puede ser eficiente y al mismo tiempo ser solidario. No son cuestiones contradictorias. Son la misma cosa cuando se gobierna con convicción y con la gente. La Pampa marcó siempre el rumbo. Santa Rosa lo demostró en esta gestión. Con una empresa de transporte que funciona. Con un mercado que abastece a media provincia. Con kilómetros de redes que no se ven pero que cambiaron la calidad de vida. Con barrios que dejaron de estar en penumbras. Con una semipeatonal que le devolvió vida al centro. Y lo demostró hace once días, cuando una tormenta arrasó la ciudad y en minutos ya estábamos de pie, trabajando. Este modelo de gestión no es solo para Santa Rosa. Es un camino que puede recorrer cualquier ciudad, cualquier comunidad que decida poner el trabajo por encima de los discursos, la planificación por encima de la improvisación, y la honestidad por encima de la especulación. Este pueblo merece un futuro a la altura de su esfuerzo. Un futuro que aproveche las oportunidades para que haya más trabajo genuino, con servicios de calidad, con un Estado que esté donde tiene que estar. ¡Así estamos construyendo la capital que queremos! Y estoy convencido de que el crecimiento de esta ciudad no tiene techo. No lo tiene si seguimos juntos, como estuvimos estos seis años. Permítanme una reflexión. En la Argentina estamos atravesando un tiempo por momentos muy decadente. Encerrados en una grieta, con insultos, con peleas constantes, con una degradación de la política y las instituciones que nos empobrece a todos. Creo que todos y todas tenemos el deber de respetarnos y de intentar aportar, cada uno desde su lugar, para el conjunto de la ciudadanía. Y mucho más responsabilidad tenemos quienes nos toca conducir los destinos públicos. El argentino más importante e influyente de nuestra historia, el papa Francisco, nos enseñó que una política que no es capaz de dialogar para evitar una guerra es una política derrotada. Y que el diálogo es clave, porque ahí se elaboran las cosas. Con esa convicción quiero cerrar como empecé; con un compromiso. Seguir transformando esta ciudad con el mismo espíritu que nos trajo hasta acá; trabajando codo a codo con la gente, piense como piense y vote a quien vote, con las organizaciones intermedias, con los productores agropecuarios, con los comerciantes, con los empresarios, con los profesionales, sin pedirle permiso a nadie, sin bajar los brazos un solo día. Santa Rosa me enseñó que se puede. Que. con trabajo, con honestidad y con la gente cerca, se puede transformar la realidad. Esa convicción ya no me la saca nadie. Y la llevo conmigo a donde haga falta. Dejo formalmente inaugurado el período de Sesiones Ordinarias del Concejo Deliberante de la ciudad de Santa Rosa, correspondiente al año dos mil veintiséis. Muchas gracias. (Aplausos por parte de los presentes).
A continuación y antes de dar cierre a la presente Sesión, desde la Presidencia se invita a los concejales y concejalas a la celebración de la Segunda Sesión Ordinaria prevista para el día doce de marzo a la hora diez.
No habiendo más asuntos que tratar, se da por finalizada la presente Sesión siendo la hora veinte con treinta minutos.
